Aire acondicionado · 7 min de lectura
¿Cuántas frigorías necesito? Cómo dimensionar el aire acondicionado de cada estancia
· System Confort Instalaciones

Julio en un ático de Rincón de la Victoria. El salón se abre a una terraza orientada a poniente y tiene un split que en mayo parecía suficiente; a última hora de la tarde funciona a plena potencia sin lograr que la estancia resulte agradable. En el dormitorio de invitados ocurre lo contrario: un equipo sobrado arranca, enfría en pocos minutos, se detiene y vuelve a arrancar, y el ambiente queda frío pero pegajoso. El problema no está en los aparatos, sino en que nadie calculó cuántas frigorías necesitaba cada estancia. A continuación le explicamos qué factores intervienen en ese cálculo y por qué conviene hacerlo antes de elegir un modelo.
Qué son las frigorías y cómo se pasan a kW
La frigoría por hora es una unidad tradicional que expresa cuánto calor es capaz de extraer un equipo de una estancia: una frigoría equivale a una kilocaloría retirada. En España se sigue usando al hablar de aire acondicionado, aunque los fabricantes indican la capacidad en kilovatios (kW) y, en algunos catálogos, en BTU/h. La equivalencia que conviene recordar es que 1 kW corresponde aproximadamente a 860 frigorías/hora.
Dos matices ayudan a leer bien una ficha técnica. El primero: la cifra destacada es la capacidad nominal, y los equipos inverter modulan entre un mínimo y un máximo, de modo que ese margen importa tanto como el número principal. El segundo: la capacidad frigorífica no es el consumo eléctrico. Un equipo de 3,5 kW de frío absorbe una potencia eléctrica sensiblemente menor, porque traslada calor de dentro afuera en lugar de producirlo.
Aplicada a las potencias más habituales, la equivalencia queda así:
- 2,5 kW: unas 2.150 frigorías/hora.
- 3,5 kW: unas 3.010 frigorías/hora.
- 5 kW: unas 4.300 frigorías/hora.
- 7 kW: unas 6.020 frigorías/hora.
Superficie, volumen y altura de techo
La referencia más extendida consiste en multiplicar los metros cuadrados por unas 100 frigorías. Un dormitorio de 12 m² necesitaría unas 1.200 y un salón de 30 m², unas 3.000. Es una primera aproximación razonable, pero parte de supuestos que muchas viviendas de la Costa del Sol no cumplen.
El primero es la altura. La regla está pensada para estancias con techo de altura convencional, cuando lo que el equipo enfría en realidad es un volumen de aire. Un salón a doble altura, un techo inclinado bajo cubierta o una planta abierta a la escalera contienen más aire del que sugiere el plano, y en esos casos resulta más fiable razonar en metros cúbicos que en metros cuadrados.
Tampoco cuentan igual los espacios sin puertas: un salón abierto a la cocina y al distribuidor se comporta como una única estancia, aunque en el plano figuren separados. Y la posición en el edificio influye: un ático, con la cubierta sobre la cabeza, o una vivienda con varias fachadas al exterior recibe más calor que un piso intermedio de la misma superficie.
Orientación y ventanas: el calor que entra por el vidrio
Dos estancias idénticas pueden necesitar potencias distintas según por dónde les dé el sol. En verano, las fachadas a poniente reciben el sol de la tarde, cuando la vivienda ya ha acumulado calor durante el día; además, ese sol llega bajo, entra casi horizontal por los ventanales y los voladizos apenas lo detienen. Las orientadas al sur tienen sol muchas horas, pero en pleno verano llega alto y se controla con más facilidad mediante voladizos o toldos. Las orientadas al norte reciben mucho menos sol directo.
Una protección solar exterior bien resuelta alivia la carga del equipo con más eficacia que una cortina interior, porque detiene el calor antes de que atraviese el vidrio.
Los grandes ventanales hacia el mar, tan propios de la zona, son una vía de entrada de calor considerable. Al dimensionar conviene valorar:
- La superficie acristalada en relación con el tamaño de la estancia.
- El tipo de vidrio: un doble acristalamiento con control solar deja pasar bastante menos calor que un vidrio sencillo.
- La protección exterior: persianas, toldos, pérgolas o voladizos que impiden que el sol alcance el cristal.
- Las carpinterías antiguas o con holguras, que dejan pasar aire caliente.
Uso de la estancia y número de ocupantes
En la costa hay que sumar un factor que no aparece en los metros cuadrados: la humedad ambiental. Un equipo bien dimensionado funciona el tiempo suficiente para retirarla, y eso marca la diferencia entre un frescor seco y confortable y otro que resulta pegajoso.
Cada persona desprende calor y humedad, y cada aparato encendido suma. Por eso no se dimensiona igual un dormitorio que un salón donde se reúne la familia:
- Dormitorios: uso nocturno, sin carga solar directa; pesan más el silencio y la estabilidad que la potencia.
- Salones y comedores: más ocupantes, más horas de uso y, a menudo, las mayores superficies acristaladas.
- Cocinas abiertas: hornos, placas y electrodomésticos aportan un calor adicional que conviene prever.
- Despachos: ordenadores, pantallas e iluminación encendidos durante horas.
- Gimnasios o salas de juego: la actividad física aumenta el calor y la humedad que desprenden los ocupantes.
Quedarse corto o pasarse: qué ocurre en cada caso
Ante la duda, muchas personas eligen más potencia pensando que así irán sobradas. Es un error tan frecuente como el contrario.
Un equipo corto trabaja largos periodos a plena carga en las horas de más calor y aun así puede no alcanzar la temperatura deseada. Al funcionar tanto tiempo en su régimen más alto, se oye más y somete a sus componentes a un esfuerzo más continuado.
Un equipo sobredimensionado enfría demasiado deprisa: alcanza la temperatura de consigna, se detiene y vuelve a arrancar al poco. Esos ciclos cortos enfrían el aire sin dar tiempo a retirar la humedad, dejan una sensación irregular y fatigan el compresor con arranques repetidos. Además, puede obligar a una unidad interior de mayor tamaño, más difícil de integrar con discreción.
La tecnología inverter atenúa el problema, porque el equipo reduce su marcha en lugar de pararse, pero su modulación tiene un límite inferior. Si la potencia mínima sigue siendo excesiva para la estancia, los ciclos cortos reaparecen en las horas y los días de poca demanda.
Viviendas completas: conductos, multisplit y zonificación
Al climatizar una vivienda entera, el cálculo no consiste en sumar las frigorías de cada estancia. Rara vez todas alcanzan su máxima demanda a la vez: el salón a poniente pide más por la tarde y los dormitorios, por la noche. Tener en cuenta esa simultaneidad permite ajustar la potencia de la unidad exterior en un sistema de conductos o multisplit.
En instalaciones por conductos, la zonificación con sistemas como Airzone regula cada estancia de forma independiente. Pero no corrige un mal dimensionado: la máquina, el trazado de conductos y las rejillas deben calcularse desde el principio pensando en cómo se vive la casa.
De la calculadora a la visita a la vivienda
Para hacerse una primera idea, en nuestra web dispone de una [calculadora orientativa](/#calculadora) que estima las frigorías recomendadas a partir de las medidas y la altura de la estancia, su orientación, el número de ventanas y el uso que se le da. Resulta útil para orientarse y preparar la conversación con el instalador.
No sustituye, sin embargo, la visita. En la vivienda se comprueban aspectos que ningún formulario recoge: el tipo de acristalamiento, el aislamiento de la cubierta, el recorrido posible de las líneas frigoríficas, la ubicación discreta de las unidades exteriores o la forma en que se usa realmente cada espacio.
En System Confort llevamos más de veinte años de oficio instalando aire acondicionado en Málaga y la Costa del Sol. Esa experiencia nos ha enseñado a hacer el cálculo estancia por estancia antes de hablar de modelos, y a elegir después entre marcas como Daikin, Toshiba, Carrier o LG según lo que pida cada caso.
Si está pensando en climatizar una estancia o la vivienda completa y quiere saber qué potencia le conviene, puede llamarnos o escribirnos por WhatsApp al 622 860 780, o enviarnos un correo a Info.systemconfort2021@gmail.com. Revisaremos con usted cada espacio y le explicaremos con claridad qué equipo tiene sentido en su caso.



